En los últimos días han aumentado los cuestionamientos sobre posibles “ejecuciones extrajudiciales” por los ataques de EEUU en el Caribe y Pacífico oriental, luego de que la Casa Blanca reconociera el asesinato de dos personas que habían sobrevivido a un primer impacto. Ahora, se conoce un video mostrado a los congresistas sobre los últimos instantes de esas dos personas que podría servir para las investigaciones. Sin embargo, los altos mandos relacionados con las embestidas rechazan las versiones sobre una presunta orden para “matar a todos” los que habían quedado con vida ese 2 de septiembre.
Cuando el Ejército estadounidense llevó a cabo su primer ataque contra un supuesto barco narcotraficante en el Caribe el 2 de septiembre, el ataque comenzó con una munición de explosión aérea que explotó sobre la tripulación de 11 miembros como un paraguas de metralla.
Un vídeo del ataque, mostrado a los legisladores estadounidenses y descrito a la agencia de noticias Reuters por dos fuentes familiarizadas con las imágenes, mostraba el humo despejándose y a dos hombres, que de alguna manera habían sobrevivido a la explosión, aferrándose a una sección cortada de la proa del barco en un inútil intento por sobrevivir.
Aunque el video no ha sido revelado públicamente, la agencia describe que los sobrevivientes iban sin camisa, desarmados y sin equipo de comunicaciones visible. Tampoco parecían tener ni idea de qué les había golpeado, ni de que el Ejército estadounidense estuviera considerando rematarlos.
«El video los sigue durante aproximadamente una hora mientras intentaban volcar el barco. No pudieron hacerlo», aseguró una fuente.
El almirante Frank Bradley, jefe del Comando Conjunto de Operaciones Especiales en ese momento, concluyó que los restos probablemente se mantenían a flote porque contenían cocaína y podrían flotar el tiempo suficiente para ser recuperados, según varias fuentes entrevistadas por la agencia de noticias británica.
Según esa versión, Bradley decidió que, para completar la misión asignada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y neutralizar la amenaza que representaba el barco narcotraficante, tendría que atacarlo de nuevo.
El video mostraba tres municiones adicionales disparadas contra el barco averiado, indicaron las fuentes. «Se podían ver sus caras, sus cuerpos (…) Y entonces, ¡bum, bum, bum!», señaló uno de los entrevistados, que hablaron bajo condición de anonimato.
Las reacciones de los congresistas al video
El video fue mostrado a puerta cerrada en el Capitolio por Bradley y el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto. Las reacciones de los legisladores que lo vieron se dividieron según las líneas partidistas: los demócratas expresaron su consternación, mientras que los republicanos defendieron el ataque como legal.
«Vi a dos sobrevivientes intentando volcar un barco cargado de drogas con destino a Estados Unidos para poder seguir luchando», declaró Tom Cotton, de Arkansas, presidente republicano del Comité de Inteligencia del Senado.
Añadió que Bradley y Hegseth hicieron exactamente lo que se esperaba de ellos.
Pero el representante Jim Himes, de Connecticut, el demócrata de mayor rango en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, declaró a la prensa tras la sesión informativa que era «una de las cosas más preocupantes» que había presenciado.
El senador Jack Reed, de Rhode Island, el demócrata de mayor rango en el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, se declaró «profundamente perturbado» por el video y recomendó su divulgación pública.
El Manual del Derecho de la Guerra del Departamento de Defensa prohíbe los ataques contra combatientes incapacitados, inconscientes o náufragos, siempre que se abstengan de participar en las hostilidades y no intenten escapar. El manual cita el disparo contra náufragos como un ejemplo de una orden «claramente ilegal» que debe rechazarse.
Almirante afirma que no hubo una orden de «matar a todos» los sobrevivientes del 2 de septiembre
El mayor escrutinio por “ejecuciones extrajudiciales”, como denuncian organizaciones como la ONU y Human Rights Watch, aumenta luego de que el pasado 2 de diciembre la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmara que se ejecutó el segundo ataque contra la embarcación que había dejado sobrevivientes, al justificar que fue hecho “de conformidad con el derecho en conflictos armados”.
Inicialmente, la atención se centró en el secretario de Defensa, Pete Hegseth, después de que un informe publicado por ‘The Washington Post’–que citó fuentes con conocimiento de lo ocurrido– reportara que las imágenes captadas por un drone mostraron que quedaron dos sobrevivientes de entre 11 ocupantes de la embarcación, fue entonces cuando Hegseth, según el rotativo, afirmó «maten a todos».
Hegseth negó los señalamientos. Y recientemente, el foco ha estado puesto en el almirante de la Armada, Frank «Mitch» Bradley, al mando de los ataques militares estadounidenses, quien declaró el jueves ante los legisladores que no hubo una orden de «matar a todos» por parte del secretario de Defensa.
«Bradley fue muy claro al afirmar que no recibió tal orden, ni de no dar cuartel ni de matarlos a todos», declaró el senador Tom Cotton, presidente del Comité de Inteligencia del Senado, al salir de una sesión informativa clasificada.
Las declaraciones del alto mando militar tuvieron lugar en una serie de sesiones informativas clasificadas a puerta cerrada en el Capitolio, mientras los congresistas realizan una investigación por el presunto asesinato de los sobrevivientes de ese 2 de septiembre.
Pero en total, al menos 87 personas han muerto en más de una veintena de ataques del Ejército estadounidense en el mar y el Caribe y Pacífico, según las cifras divulgadas por Washington, que justifica con una lucha contra embarcaciones que supuestamente trasladan drogas a EE. UU., mientras vincula al Gobierno de Venezuela con el llamado Cartel de los Soles. El presidente Nicolás Maduro rechaza esos señalamientos y asegura que el objetivo de la Administración de Donald Trump es derrocarlo.
Hasta el momento Washington no ha publicado pruebas que sustenten sus acusaciones contra las personas que han sido asesinadas. Y aun si se comprobara el transporte de estupefacientes, los expertos en derecho internacional cuestionan que quienes EE. UU. califica como “narcoterroristas” sean asesinados, en vez de ser arrestados.
Nuevo Ataque
Las fuerzas armadas estadounidenses realizaron su 22º bombardeo contra una supuesta embarcación de narcotraficantes, el primero luego de una pausa de tres semanas. El Comando Sur confirmó la muerte de cuatro personas, elevando a 87 el número de víctimas desde que la Administración Trump comenzó a inicios de septiembre sus ataques en el Caribe y el Pacífico, presentados como una campaña contra el narcotráfico. El nuevo bombardeo ocurre en pleno debate sobre la legalidad de las operaciones.
Con un video en sus redes sociales, el Comando Sur de las fuerzas armadas de Estados Unidos anunció este jueves un nuevo ataque contra una lancha, supuestamente utilizada para el tráfico de drogas, en el Pacífico Oriental. El bombardeo causó la muerte de cuatro personas, que la entidad castrense tildó de «narcoterroristas», sin dar más detalles de la organización criminal que supuestamente operaba el bote.
De esta manera, ya son 22 los ataques realizados por Estados Unidos contra presuntas ‘narcolanchas’ en aguas del Caribe y el Pacífico desde que lanzó el 1 de septiembre pasado la bautizada operación ‘Punta de Lanza’, presentada como una agresiva lucha contra el narcotráfico. Habían pasado casi tres semanas desde el último ataque de este tipo.
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Prensa LOV/Carmen Cecilia Guerra
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