Aquí te explicamos por qué la Guaira fue la más devastada por los terremotos
La devastación extrema sufrida por el estado La Guaira tras los terremotos se debe principalmente a su ubicación sobre una falla activa, la composición blanda de sus suelos y la falta de fiscalización en la calidad de sus construcciones.
Esta destructiva combinación de factores se evidenció drásticamente tanto en el histórico sismo de 1967 como en el catastrófico doblete sísmico del 24 de junio de 2026.
La magnitud de la destrucción en el litoral central se explica a través de tres factores críticos analizados por geofísicos e ingenieros estructurales:
1. Proximidad extrema a la falla y liberación de energía
- Epicentro e impacto directo: La Guaira se encuentra directamente sobre el sistema de la falla de San Sebastián, la cual corre paralela a la línea de la costa.
- Evolución tectónica: Durante eventos mayores, como el doblete sísmico de 2026, la ruptura inicia en fallas del interior (como la de Boconó y Morón) pero avanza rápidamente y libera la mayor cantidad de su energía frente a las costas de La Guaira, provocando sacudidas de fuerza descomunal a muy poca profundidad.
2. Geología y el «Efecto Amplificador» del suelo
- Conos fluviales y sedimentos: Gran parte de las zonas urbanas de La Guaira (como Caraballeda, Macuto o Catia La Mar) están construidas sobre cuencas subterráneas profundas y conos de deyección de ríos. Estos suelos están compuestos por sedimentos blandos y sueltos.
- Caja de resonancia: Los suelos blandos actúan como un megáfono para las ondas sísmicas, multiplicando su aceleración y duración. Esto hace que los edificios altos entren en resonancia y colapsen con mayor facilidad.
- El efecto de deslaves previos: Terrenos modificados o parcialmente consolidados por grandes aludes, como los de la Tragedia de Vargas de 1999, dejaron suelos inestables con resistencia intermedia que cedieron ante la vibración continua.
3. Vulnerabilidad estructural e infraestructura
- Estudios ignorados: Informes técnicos internacionales, tales como el exhaustivo Estudio sobre el Plan Básico de Prevención de Desastres en el Distrito Capital elaborado por agencias de cooperación de Japón entre 2002 y 2005, ya habían advertido explícitamente que el suelo de La Guaira sufriría una devastación masiva debido a su alta vulnerabilidad sísmica urbana.
- Falta de fiscalización: Aunque Venezuela posee normas de construcción sismorresistente actualizadas, los expertos señalan que la crisis económica, la corrupción y la falta de supervisión permitieron la edificación de estructuras con graves irregularidades técnicas y materiales de baja calidad incapaces de soportar grandes esfuerzos
El estado La Guaira fue la región más devastada durante los recientes terremotos debido a tres factores principales: la proximidad extrema a la falla de San Sebastián donde se liberó la mayor cantidad de energía, las características del suelo blando que amplificaron las ondas sísmicas, y la vulnerabilidad en las construcciones.
El doblete sísmico, con magnitudes de 7.2 y 7.5, causó una ruptura tectónica de unos 200 kilómetros que culminó justo frente a las costas varguenses. Esta cercanía hizo que el impacto de las ondas golpeara con una fuerza excepcional, fenómeno agravado en zonas como Caraballeda y Catia La Mar, donde los sedimentos blandos y conos fluviales actuaron como una «caja de resonancia» que multiplicó la violencia del movimiento en los edificios. A esto se sumó la existencia de estructuras vulnerables, problemas en la implementación de normativas de sismorresistencia y el efecto de los suelos parcialmente consolidados tras desluvios previos en la región.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
________________________________________
No te vayas sin leer: INTU realiza en La Guaira estudio de suelo
Prensa LOV/Carmen Cecilia Guerra
Con Agencias
