Hospital J. M. de los Ríos reubica pacientes tras daños causados por los terremotos
Las autoridades dieron de alta a los pacientes en condiciones médicas que lo permitían, y derivaron a otros centros de salud de la capital a los niños que requerían mantener cuidados estrictos. Los pacientes de la unidad de diálisis fueron trasladados a otro centro en Caracas para garantizarles terapia
Las autoridades dieron de alta a los pacientes en condiciones médicas que lo permitían, y derivaron a otros centros de salud de la capital a los niños que requerían mantener cuidados estrictos. Los pacientes de la unidad de diálisis fueron trasladados a otro centro en Caracas para garantizarles terapia.
Evacuación preventiva
El doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 registrado el 24 de junio con epicentro en Yaracuy obligó a la evacuación preventiva en servicios de internamiento del Hospital de Niños J. M. de los Ríos, en Caracas. El evento sísmico, que según el balance oficial causó 2.595 fallecidos y 12.400 heridos, generó daños en la infraestructura del principal centro pediátrico del país. Esta situación afectó la continuidad de la atención de pacientes con enfermedades crónicas y no transmisibles y comprometió los espacios destinados a su cuidado.
Los daños estructurales causados asimismo por los movimientos telúricos –registrados con solo 39 segundos de diferencia– afectaron las áreas de hospitalización del centro asistencial.
Expertos en ingeniería y representantes de organizaciones internacionales
Al día siguiente, el jueves 25 de junio, expertos en ingeniería y representantes de organizaciones internacionales efectuaron además una inspección técnica en el hospital para evaluar la situación. Ante los riesgos detectados en la estructura, las autoridades desalojaron los servicios de hospitalización por medidas de prevención, por lo que tuvieron que dar de alta a los pacientes con condiciones médicas que lo permitían y derivaron a otros centros de salud de la capital a los niños que requerían mantener cuidados estrictos.
Para el viernes 26 de junio en la tarde, la organización Prepara Familia confirmó por su parte a través de una publicación en Instagram que los pisos de hospitalización permanecían vacíos y que mantuvieron a un grupo de niños y niñas en el área de la emergencia. Mientras tanto, el personal del centro asistencial evaluaba la viabilidad técnica para reparar y reabrir paulatinamente los espacios afectados.
El martes 30 de junio, el informe preliminar sobre la situación del Sistema de Protección constató que los pasillos de hospitalización general seguían clausurados debido a los riesgos de la infraestructura, por lo que el J. M. de los Ríos se mantuvo operando con limitación, manteniendo abiertas únicamente las áreas de emergencia y terapia intensiva.
Hospitales al límite y la sombra de La Guaira
El desalojo preventivo del Hospital de Niños Dr. J. M. de los Ríos evitó lo que en otras regiones del país fue una tragedia consumada. A pocos kilómetros, en el litoral central, el colapso de la estructura del Centro de Atención Psicofamiliar El Niño y El Mar, en Catia La Mar (La Guaira), dejó 16 niños fallecidos.
Este centro atendía exclusivamente a infancias con discapacidades neurológicas, cognitivas y motoras, cuya condición de movilidad reducida los dejó indefensos ante el desplome del edificio el 24 de junio.
La respuesta de emergencia coordinada por la ONU –que incluye la movilización de toneladas de insumos desde Panamá y Dinamarca, y el despliegue de campamentos temporales en el Polideportivo José María Vargas– contrasta con el diagnóstico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). De los ocho hospitales detalladamente evaluados en Caracas, Miranda y La Guaira, tres presentan daños estructurales graves y el resto opera muy por encima de sus capacidades.
Centros clave como el Hospital Vargas de La Guaira sufren de morgues desbordadas, falta de telefonía y agua potable suministrada únicamente por acarreo manual, lo cual eleva el riesgo de brotes epidémicos como sarampión o diarreas agudas en los refugios.
El llamado de la sociedad civil
Ante este escenario, la Unicef estima que al menos 680.000 niños y niñas necesitan asistencia humanitaria urgente en Venezuela tras los sismos.
Organizaciones de la sociedad civil, a través de informe preliminar sobre la situación del Sistema de Protección en la Gran Caracas, La Guaira y Aragua, han instado a las autoridades a establecer un mecanismo nacional de coordinación para la protección de niños, niñas y adolescentes en situaciones de emergencia, con énfasis en aquellos que padecen condiciones de salud especiales.
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Prensa LOV/Carmen Cecilia Guerra
Con El Nacional
