La turbidez del agua
La Sierra de Perijá sufre una grave depredación debido a la tala indiscriminada, la explotación maderera comercial y la proliferación de cultivos de malanga. Esta situación genera enormes deforestaciones en las laderas (los llamados «pelones de montaña»), dejando el suelo expuesto a la meteorización provocada por las lluvias. Como consecuencia, se desprenden grandes cantidades de sedimentos y partículas que van a parar a los ríos, aumentando drásticamente su turbidez hasta llegar a las represas.
Este exceso de sedimentos hace que la depuración del agua en Planta C sea una tarea cuesta arriba, ya que el volumen de partículas supera con creces la capacidad operativa de la planta.
El resultado es que el agua no logra aclararse por completo y la turbidez llega directamente a cada hogar, institución y empresa de la región.
La solución ecológica: Es urgente iniciar un plan de reforestación que respete la sucesión ecológica natural. Esto implica recuperar el suelo de forma progresiva: primero introduciendo maleza y cobertura vegetal baja, luego arbustos, para finalmente plantar árboles de gran envergadura.
Al cubrir nuevamente estas zonas deforestadas de la montaña, la vegetación amarrará el suelo, evitando la movilización de partículas por las laderas. Solo así se detendrá la sedimentación en las represas, garantizando un agua limpia y apta para el consumidor final del acueducto.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
_________________________________________
No te vayas sin leer: El ruido ambiental nocturno y el riesgo cardiovascular
Prensa LOV/Carmen Cecilia Guerra
Por: Elio Ríos Serrano
